Hiperpotasemia inducida por medicamentosproblemática en la Comunidad de Madrid. Asesoramiento desde la oficina de farmacia

  1. López Moreno, Oscar
Dirigida por:
  1. María Esperanza Torija Isasa Director/a
  2. María Cruz Matallana González Director/a

Universidad de defensa: Universidad Complutense de Madrid

Fecha de defensa: 13 de julio de 2017

Tribunal:
  1. María Cortes Sánchez Mata Presidente/a
  2. Lourdes Pérez-Olleros Conde Secretario/a
  3. María del Carmen Lozano Estevan Vocal
  4. Pablo Veiga Herreros Vocal
  5. Maria Eugenia Gil Merlo Vocal

Tipo: Tesis

Resumen

La hiperpotasemia no es un trastorno muy frecuente, pero puede ser muy grave. Sus principales factores de riesgo son edad avanzada, enfermedad renal, cardiovascular, diabetes y la influencia de algunos medicamentos. Se podría prevenir mediante el control de fármacos inductores y de alimentos ricos en potasio. Entre 2011 y 2014, la Agencia Española de Medicamentos publicó 4 notas sobre el aumento de hiperpotasemia iatrogénica grave y daba recomendaciones a profesionales sanitarios encaminadas a evitarla. El objetivo general es conocer la problemática de la hiperpotasemia inducida por medicamentos en la Comunidad de Madrid y plantear un procedimiento de actuación desde la oficina de farmacia que sea útil para orientar a los pacientes. Los objetivos específicos son conocer medicamentos inductores y los casos de hiperpotasemia especialmente en Madrid, establecer un algoritmo para detectar a pacientes de riesgo y plantear un asesoramiento preventivo desde la farmacia sobre su salud y forma de alimentarse. En cuanto a metodología, se ha realizado una revisión bibliográfica sobre medicamentos inductores de hiperpotasemia y su consumo, así como sobre potasio en alimentos, se ha realizado un estudio piloto que permite elaborar un algoritmo para detectar pacientes de riesgo y se han establecido las bases de la orientación a los mismos. Los resultados obtenidos son los siguientes. Se han clasificado los medicamentos en 12 grupos estableciendo dos niveles de importancia según su potencialidad de riesgo. Los diferentes estudios coinciden en tener precaución con espironolactona, IECA, ARAII y AINE y recomiendan un control de síntomas, de K en sangre y función renal de los pacientes. Los casos de hiperpotasemia grave en Madrid entre 2000 y 2011 se incrementaron en un 200 por cien y sus características coincidieron con las de los estudios revisados en que se trata de personas mayores de 64 años, con enfermedad renal crónica, cardiovascular y/o diabetes. El consumo de medicamentos inductores en Madrid fue de 24,95 por farmacia al día, respecto a un total de 147,03 y los más dispensados fueron IECA, ARAII, AINE, betabloqueantes y biguanidas. Se realizó un estudio piloto en una farmacia, para conocer datos de pacientes con riesgo de hiperpotasemia, de ellos el 12,5 por cien cumplieron el criterio establecido para considerar dicho riesgo. Se definió un algoritmo para detectar a pacientes de riesgo, en mayores de 60 años y polimedicados. El resultado de su aplicación permitirá realizar un asesoramiento preventivo a los pacientes. Se ha estudiado el contenido de K en alimentos y se plantean las recomendaciones para la alimentación de las personas con este problema. De las conclusiones obtenidas destaca lo siguiente. Se han establecido 12 grupos de medicamentos inductores de hiperpotasemia, se han clasificado en dos niveles de importancia, según su posible riesgo. Un nivel de mayor riesgo, que incluye 8 grupos y uno de menor riesgo, con 4. Las cifras de hiperpotasemia grave en Madrid, son bajas, pero su evolución es alarmante. Las leves asintomáticas, son más numerosas y son necesarias medidas para evitar las graves. El consumo de medicamentos inductores en Madrid, en 2015, supuso una media de 24,95 por farmacia día. Espironolactona, IECA, ARAII y AINE suponen un riesgo por su frecuente dispensación. En el estudio piloto se observó que los datos analíticos aportados por los pacientes fueron escasos y se determinó los de riesgo eran numerosos. Se ha planteado un procedimiento, que incluye un algoritmo de detección de pacientes de riesgo, para la prevención de hiperpotasemia en pacientes que acuden a la farmacia. A partir de la cantidad de K en alimentos y de la influencia de diversos tratamientos en su contenido se establecen las recomendaciones alimentarias para asesorar a los pacientes. Se plantea asimismo una guía de trabajo para el farmacéutico. Es necesario seguir trabajando con mayor profundidad en el tema.