Propuesta de un modelo predictivo del consumo temprano de alcohol en adolescentesel maltrato infantil y la ansiedad como variables moduladoras

  1. ALVAREZ ALONSO, MARIA JOSE
Zuzendaria:
  1. Rosa Jurado Barba Zuzendaria
  2. Gabriel Rubio Valladolid Zuzendaria

Defentsa unibertsitatea: Universidad Complutense de Madrid

Fecha de defensa: 2015(e)ko martxoa-(a)k 24

Epaimahaia:
  1. Juan José Miguel Tobal Presidentea
  2. José María Ruiz Sánchez de León Idazkaria
  3. Héctor Gutiérrez Rodríguez Kidea
  4. Cecilio Alamo González Kidea
  5. Francisco López Muñoz Kidea

Mota: Tesia

Laburpena

El consumo de alcohol y de otras drogas entre los adolescentes de nuestro país es alarmante. Tanto el uso como el abuso de sustancias están muy extendidos, y en gran medida aceptados, en la sociedad. Como consecuencia, uno de los mayores problemas que podemos encontrar es el uso cada vez más temprano de sustancias, puesto que el consumo conlleva un gran número de problemas de desarrollo y se asocia en muchos casos a una dependencia posterior. Conocer el patrón de consumo de los jóvenes, sus antecedentes personales y otras variables que se relacionan con este consumo, podría ayudarnos a entender las razones por las cuales una persona se inicia en el consumo de sustancias, y así realizar intervenciones eficaces para el abandono del consumo.Para ello, realizamos un estudio utilizando una amplia muestra de adolescentes de 13 a 19 años de la ciudad de Madrid. Nuestros objetivos se centraron en el análisis de la prevalencia de consumo, la incidencia de maltrato infantil entre nuestra muestra de población, la incidencia de psicopatología y la presencia de antecedentes familiares de alcoholismo.Los participantes se dividieron entre aquellos que no consumían ninguna sustancia (grupo 1), los que lo hacían, pero no mostraban problemas por ello (grupo 2) y un grupo de jóvenes que acudían a tratamiento por problemas derivados del consumo de alcohol y otras sustancias (grupo 3).Durante el examen socio-demográfico, encontramos que el número de consumidores tanto de alcohol como de otras sustancias era muy grande, incluso entre aquellos que parecían no mostrar problemas por ello. Por este motivo, realizamos una nueva división de los datos atendiendo al patrón de consumo presentado: en relación a si existía consumo o no consumo de alcohol, o en relación al consumo de más de una sustancia, es decir, policonsumo, o no policonsumo.Tras analizar los datos, hallamos unas fuertes relaciones entre las experiencias adversas en la infancia, el hecho de presentar ciertos tipos de psicopatología, los antecedentes familiares de alcoholismo, y las conductas de consumo, no sólo de alcohol, sino también de policonsumo de sustancias. Parece por lo tanto, que la interacción de determinadas variables moduladoras predice el uso de alcohol y el patrón de policonsumo en adolescentes. Existen ciertos factores que hacen que aumente de forma considerable el riesgo de consumo. El hecho de haber padecido malos tratos durante la infancia, no sólo de tipo sexual o físico, sino también en forma de negligencia o abuso emocional, hacen que las probabilidades de consumo de sustancias aumenten. Tanto la presencia de ciertos trastornos mentales como el convivir con un progenitor que presenta problemas de consumo de alcohol hacen que también se aumenten visiblemente los riesgos de uso de una o varias sustancias durante la adolescencia.Estos factores sugieren que, para poder tener éxito en los programas de prevención o de tratamiento de consumo de sustancias desde las fases más tempranas, deberemos, no sólo tener como objetivo la conducta de consumo en sí misma, sino también el resto de factores que rodean e influyen en ese hábito, puesto que tratándolos podremos ayudar a reducir o a abandonar el consumo de sustancias y minimizar las graves consecuencias que se derivan de su uso temprano.