Cambios en la densidad mineral ósea a corto y medio plazo tras gastrectomía vertical

  1. Priego Jiménez, Pablo
Dirixida por:
  1. Jaime Ruiz Tovar Director
  2. José Luis Salvador Sanchís Director
  3. Rafael Calpena Rico Director

Universidade de defensa: Universidad Miguel Hernández de Elche

Fecha de defensa: 19 de xuño de 2013

Tribunal:
  1. María Teresa Pérez Vázquez Presidente/a
  2. Pablo Enríquez Valens Secretario/a
  3. José María Balibrea del Castillo Vogal
  4. V. Javier Escrig Sos Vogal
  5. Elena Martín Pérez Vogal

Tipo: Tese

Resumo

INTRODUCCIÓN Actualmente, se considera que la cirugía constituye el tratamiento más efectivo frente a la obesidad mórbida (OM), no sólo porque consigue una pérdida de peso sustancial y mantenida en el tiempo, sino porque también contribuye a una mejoría de las comorbilidades, expectativas y calidad de vida de estos pacientes. Sin embargo, la cirugía puede contribuir a la aparición de complicaciones metabólicas severas, sobre todo en relación a deficiencias nutricionales y alteraciones en el metabolismo óseo. Numerosos estudios, la mayor parte relacionados con técnicas mixtas y malabsortivas como el bypass gástrico en Y de Roux (BGYR), y la derivación biliopancreática (DBP), han mostrado un descenso en la densidad mineral ósea (DMO) en los pacientes sometidos a este tipos de intervenciones. La gastrectomía vertical (GV), que inicialmente fue descrita como un primer paso de procedimientos más complejos como el cruce duodenal (CD), en pacientes de muy alto riesgo quirúrgico y con un índice de masa corporal (IMC) superior a 50 kg/m2, ha mostrado unos resultados aceptables a corto y medio plazo en cuanto a pérdida de peso y disminución de comorbilidades, sin que en muchas ocasiones fuera necesaria una cirugía adicional o complementaria, y con una baja tasa de complicaciones. Dado que la GV, es una técnica restrictiva que no implica cambios en la anatomía gastrointestinal, se podrían esperar un menor número de complicaciones metabólicas y de alteraciones en el metabolismo óseo en los pacientes obesos sometidos a este procedimiento. OBJETIVOS 1-Evaluar la DMO de los pacientes obesos de forma preoperatoria, así como sus modificaciones al año y a los 2 años tras la intervención quirúrgica. 2-Correlacionar los cambios de la DMO con las modificaciones relativas a la pérdida de peso secundaria a la intervención. 3-Comparar los cambios de la DMO con los parámetros analíticos nutricionales y relacionados con el metabolismo del calcio. PACIENTES Y MÉTODOS Realizamos un estudio observacional retrospectivo de todos los pacientes diagnosticados de obesidad mórbida y sometidos a una gastrectomía vertical laparoscópica (GVL) como tratamiento para la obesidad mórbida en el Hospital General Universitario de Elche durante el período comprendido entre Febrero 2008 y Enero 2012. RESULTADOS Incluimos un total de 44 pacientes, 40 mujeres (90,9%) y 4 varones (9,1%) con una edad media de 42,4+ 9,7 años (rango 20-62 años). El IMC medio fue de 48,6 + 6,7 kg/m2. Los pacientes presentaban diabetes mellitus en el 38,6% de los casos, dislipemia en el 47,7%, hipertensión arterial en el 36,4%, osteoartritis en el 18,2% y síndrome de hipoapnea-apnea obstructiva del sueño en el 15,9 % de los casos. El porcentaje medio de pérdida de exceso de peso (PEP) al año fue del 80% y a los 2 años del 81,8%. Cambios en la mineralización ósea: Se observa un aumento significativo de la DMO, t-score y z-score al año y a los 2 años de la operación, si se comparan con los valores preoperatorios. Se observa un incremento significativo de todos los parámetros minerales al segundo año de la intervención, en comparación con los niveles basales y al primer año postoperatorio. El porcentaje de DMO incrementado fue de 5,1% en el primer año, y de 7,6% en el segundo año tras la intervención. Cambios en el metabolismo del calcio y en el estado nutricional: Prevalencia de deficiencias preoperatorias: Previamente a la cirugía, el 97,7% de los pacientes presentaban carencia de vitamina D y un 43,2% tenía elevada la PTH. Prevalencia de deficiencias postoperatorias: Un año tras la intervención, sólo un paciente (2,4%) presentaba deficiencia de vitamina D y elevación de PTH. Los resultados se mantenían constantes tras el segundo año de la intervención. Encontramos una diferencia estadísticamente significativa cuando comparamos las determinaciones pre y postoperatorias de vitamina D, con un incremento de 42,64 ng/dl (p<0,0001) al segundo año de la intervención. De forma análoga, también encontramos una diferencia estadísticamente significativa cuando comparamos los valores pre y postoperatorios de PTH, evidenciándose un descenso de 46,14 pg/ml (p<0,001) al segundo año de la intervención. Correlación de los valores densitométricos y parámetros analíticos con la pérdida de peso: No se observó correlación significativa entre los cambios en los valores densitométricos (DMO, t-score y z-score) con la pérdida de peso después de la operación. Se encontró una correlación inversa entre la pérdida de peso y el aumento de los niveles plasmáticos de vitamina D al año de la operación (Pearson -0,466; p=0,005). Se observa una correlación inversa entre el incremento de la DMO y el descenso de la PTH, al año de la intervención (Pearson -0,341; p=0,042). No se encontró asociación entre las variaciones de vitamina D con las de DMO. Las variaciones de t-score y z-score no se correlacionaron de forma significativa con las variaciones de vitamina D o PTH. CONCLUSIONES Se observa un aumento significativo de la DMO en la columna lumbar de un 5,1 % al año y del 7,6% a los 2 años de la operación. Los cambios en los valores de la DMO no se correlacionan con la pérdida de peso, ni con los niveles de vitamina D, pero sí que existe una correlación inversa con los cambios en los valores de PTH.